¿Se acerca la revolución del retail en Colombia?

Según la reconocida revista Portafolio, “existe una realidad que se plasma en la calle y en las estadísticas, cualquiera sea la fuente que las presente: quitando el efecto de la inflación, la industria del retail no muestra curvas de crecimiento en sus ingresos”. Y es que la transformación que ha tenido que atravesar el sector durante los últimos años, ha sido en definitiva vertiginosa. El escenario en el que se desenvolvían los minoristas hace 10 años, hoy ya no existe, sobre todo porque los grandes protagonistas de aquel tiempo, ya hoy no lo son más.

Por un lado, los mega retailers que siempre se llevaban las mayores porciones de la torta, cultivaron y se encuentran hoy recogiendo frutos de un mercado mucho más agresivo en promociones y situaciones de gran impacto, que hasta la fecha no se han podido remediar. Como ejemplos, la cadena francesa Carrefour, después de 14 años en el mercado, vendió sus operaciones en Colombia y aún está analizando si sale de sus operaciones en América latina. El grupo Cencosud entró a revitalizar el mercado colombiano con Jumbo y Metro sin resultados significativos, y el grupo Éxito, líder por tradición, ha enfrentado grandes dificultades para mantener su nivel de ventas. Las tiendas de barrio y de descuento duro se están llevando el papel principal, su impacto ha sido significativo en un país como Colombia, en donde los niveles de ingreso de la población son bajos, en un porcentaje considerable. El ahorro en la compra de los productos de la canasta básica, que es el portafolio principal de las tiendas de descuento, hace que sea muy demostrativo. Adicional a lo anterior, sus portafolios con el tiempo se han ido ajustando a los gustos y preferencias del shopper y cada vez ofrecen mayor satisfacción. La cercanía de las tiendas a los hogares es un buen ejemplo, se puede llegar a pié.

Por otro lado, pocas empresas del sector han tomado cuentas sobre la transformación digital que impacta a Colombia y el mundo. Esta fuerza inminente exige a las empresas estar atentas al cambio en muchos sentidos. Las expectativas y deseos de los clientes ya no son los mismos, sus hábitos de consumo mudaron, y a pesar de la adopción que tienen sobre las nuevas tecnologías, buscan una conexión más emotiva y humana con cada interacción de compra. No cabe duda que las nuevas tecnologías cobran mayor relevancia en los procesos internos y externos de las organizaciones, y desafortunadamente sólo unos pocos se han atrevido a reinventarse e innovar en sus modelos de negocio y procesos.

Para muchos, la transformación digital impone retos difíciles para los diferentes sectores de la economía, incluyendo el minorista; no sólo por los preconceptos que existen con respecto al costo-beneficio sino por las dificultades en aprehensión y aplicación de las mismas. Sin embargo, cada vez se demuestra más lo necesario que es implementar tecnologías avanzadas en los procesos de las empresas y organizaciones en pro de generar las experiencias memorables que el consumidor está demandando alrededor de la compra. Es impresionante pensar en los cambios que ha sufrido el sector minorista en el mundo en tan sólo unos años. Hace poco más de una década, comprar música y películas en iTunes era sólo un asunto para los iniciados, y muchos consumidores miraban con recelo el comercio electrónico, preocupados por el uso de sus tarjetas de crédito en línea. Ahora, comprar algo con sólo tocar una pantalla táctil o con la onda de un smartphone, es la regla y no la excepción.

Según Mintic, Cada año la penetración de internet en Colombia es mayor. Del total de colombianos (49 millones de personas), 31 millones tienen acceso a Internet actualmente, esto representa el 63% de la población donde el 59% ingresan desde sus dispositivos móviles. No hay mayor evidencia para firmar que las oportunidades digitales para los minoristas se están convirtiendo en la punta de lanza para mejorar los ingresos. Es importante entender que no es suficiente con crear un sitio de e-Commerce y publicar sus productos, se necesitan nuevas estrategias para competir en el mercado digital y encontrar soluciones innovadoras que ayuden a las empresas a aumentar su presencia en canales de valor para diferentes audiencias.

La omnicanalidad es una ventaja competitiva para los competidores locales, sobre todo considerando la entrada del gigante Amazon a Colombia, que tal como ha sucedido en otros países, aporreará fuertemente el comercio electrónico local. La mezcla entre el canal físico y digital es una necesidad inminente para lograr la entrega de soluciones permanentes y sin tropiezos a los consumidores.

Poco a poco vamos despertando y entendiendo la necesidad que se posa frente a nuestros ojos. La gran mayoría de empresas que compiten en este sector están utilizando tecnologías y sistemas avanzados para el manejo de sus compras e inventarios y han hecho de las compras en línea, una experiencia más interactiva y personal.

Algunas empresas del sector han implementado sistemas de recaudo electrónico, botón de pagos, link de pagos y mesas interactivas para estar a la vanguardia, y es que, en un futuro no muy lejano, los pagos de los consumidores estarán más integrados a medida que las billeteras móviles y digitales se vuelvan más frecuentes tanto en la tienda como en el punto de venta. De cara al futuro, los consumidores no diferenciarán entre Nequi, Criptomonedas, sus tarjetas de crédito, transferencias bancarias o dinero en efectivo, sino que pensarán en sus formas de pago preferidas, verificadas y utilizadas de una manera muy personal. Aún falta mucho por adecuar, pero se acerca la revolución digital al sector.

El maravilloso campo de la data ofrece oportunidades inimaginables para este y todos los otros sectores de la economía colombiana, y cada vez más industriales se sienten atraídos por ese mundo de códigos, algoritmos y estructuras, que administrados por expertos que ofrecen soluciones de analítica avanzada de datos como IDATA, llevan la transformación digital de las empresas a horizontes de alta escala. Entender los hábitos de consumo de los clientes, lanzar campañas estratégicas según los datos obtenidos por su comportamiento y el entorno, nunca antes fueron una opción para quienes lideran una empresa, pero ahora, soluciones de ese nivel, están al alcance de todos.

Las grandes superficies están muriendo lentamente, todas se deben reconstruir, reinventar y morir para renacer. Pensar en sus portafolios, su tamaño, su expansión y la proximidad al cliente. Y ante el fenómeno de la transformación tecnológica, deben informarse, atreverse y adaptarse.